La humildad, mi mejor cualidad.
Gracias a Dios por cada una de las personas cuyas vidas están narradas en las páginas de su Palabra. En estos pasajes vemos de una forma muy clara la 'incapacidad' del hombre desde la perspectiva del 'inconverso' y también desde la perspectiva del 'creyente'. Tanto como el joven rico como Pedro muestran muy claramente lo imposible que es para el hombre llegar a Dios.
1 de Juan 1:8 dice:
"Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros"
y el verso 10 dice:
"Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y la verdad no está en él".
El joven rico al expresar su supuesta 'santidad' afirmando que él cumplía todos los mandamientos manifestaba en su afirmación su falta. Es fácil tachar al joven rico de no creyente y criticar su actitud y ver con tristeza su retirada. El mundo tiene muchas frases, "tu puedes", "la práctica hace al maestro", con ellas insinúa que de una u otra forma la capacidad y el poder para hacer 'cualquier' cosa está presente en el interior del ser humano y que si tan sólo se lo propone, no hay cosa que sea imposible. Jesús hace un comentario mientras el joven rico se retira, este comentario no iba dirigido a él sino a sus discípulos.
"...difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos..."
Lo impresionante no es la frase, muchos han tomado estos versos para asegurar que debemos, como creyentes, renunciar a toda posesión material y debemos vivir humildemente para poder ser acreedores al Reino de los cielos. El propósito de Jesús no era que alguien tomara esa conclusión, él no está peleado con la posesión de las riquezas, sino con el amor hacia ellas. De la misma manera como su respuesta al joven rico logró una reacción en él, esta afirmación logró una reacción en los discípulos que en esta ocasión es expresada por la boca de Pedro.
Antes de ver la reacción de los apóstoles, veamos la afirmación de Jesús. Aunque es bíblico tomar versículos bíblicos y aplicarlos a nuestra vida, bien es cierto que debemos aplicarlos al contexto en el que estos pasajes fueron escritos. La frase
"...más para Dios todo es posible."
que aparece también en otros pasajes, como en el caso de la muerte y resurrección de Lázaro, expresa la realidad de que para Dios no hay imposible, pero en particular en este caso es en referente no a 'todo' sino a algo en especial, esto es, en respuesta a la pregunta que se hacen los apóstoles en el verso anterior:
"¿Quién, pues, podrá ser salvo?".
Lo reafirma la respuesta de Jesús al decir:
"Para los hombres esto es imposible...".
Dios no puede ser limitado en su capacidad, y por eso Jesús dice 'todo' es posible para Dios, pero esta hablando en particular no de 'todo' sino de la salvación. La preocupación de los apóstoles está en que, si un rico sin carencias materiales y con poder para 'comprar' cualquier cosa, que además ha guardado 'todos' los mandamientos 'desde su juventud', es incapaz de alcanzar la salvación, entonces ellos como humildes pescadores, llenos de faltas y errores, ¿Qué esperanza tienen?.
Aquí es donde la reacción de Pedro es importante, su mente le traiciona y piensa que quizá ellos no son ricos, ni santos desde su juventud, pero ellos han dejado todo y le han seguido, ¡Ciertamente alguna recompensa merecen! Algún mérito o premio deben recibir por tan humilde manera de renunciar a si mismos y tomar la decisión correcta que un joven que teniendo todo y de buena moral no ha sido lo suficientemente inteligente para tomar. ¿Logras ver el pensamiento detrás de todo? ¿Hasta dónde ha llegado Pedro en su lógica? Tal como el joven rico, Pedro también se ha perdido de la bendición. Jesús no está hablando de riqueza, ni de moral, ni de humildad, ni de ningún esfuerzo humano, por bueno que sea, de impresionar a Dios y pretender ofrecer algo digno de recompensa. Jesús está hablando de algo sin precio, algo grande, majestuoso e impresionante, Jesús está hablando de la salvación. Algo que para los hombres es
'imposible'.
Existen 4 palabras con el mismo significado en griego, 3 de ellas tienen esperanza. Una de ellas significa 'sin fuerza o enfermo', otra de ellas 'enfermo o debilitado' y la tercera significa 'inadmisible'. Las tres tienen esperanza, si tan sólo la enfermedad se va, si tan sólo el descanso restaurara o si tan sólo se encuentra aquello que si es admisible. Hay esperanza para aquel que está 'débil', 'enfermo', o que no ha encontrado aquello que sea bien recibido. Pero la cuarta palabra, usada aquí significa 'no poderoso', falto de fuerza en su naturaleza. El hombre no necesita de Dios por estar enfermo, debil o en búsqueda de aquello suficiente, el hombre necesita de Dios porque la salvación esta fuera de su alcance. No hay nada en la naturaleza humana que puede en algún momento alcanzar la salvación, ningún esfuerzo, ninguna medicina, ninguna búsqueda podrá jamás proveer de la salvación. Ni la riqueza y la moral del joven rico, ni tampoco el auto sacrificio de los apóstoles y la fidelidad con la que le han seguido pordrían nunca darles aquello que sólo Dios es 'poderoso' para hacer. Está en su naturaleza, está en su capacidad y es por eso que él decidió hacerlo, sabiendo que estábamos sin esperanza. ¡Que hermoso regalo! Regalo que ninguna riqueza, ninguna satisfacción de éxito, logro o fidelidad podría jamás compararse.
El hombre ha recibido de la mano de Dios no aquello que le ahorra tiempo, que le recompensa por esfuerzo, Dios ha dado en Cristo Jesús al hombre lo que el hombre nunca hubiera podido alcanzar, la salvación de nuestras almas y el privilegio de vivir en su presencia por la eternidad.