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Nuestros Valores: Lo que es más importante
NATURALMENTE, PORQUE SOMOS UNA COLECCIÓN de diversos individuos, todos tenemos valores ligeramente diferentes en lo que concierne nuestro servicio a Cristo. Sin embargo, ciertos valores comunes unifican nuestro esfuerzo y define lo que nos distingue.
VALORAMOS: El Sacrificio de Cristo - Sabemos que el precio que Dios pagó por nuestra salvación no pudo haber sido satisfecho por cualquier otro medio o persona. Creemos que a Dios le interesa las gente perdida, y por lo tanto, debe importarle a la iglesia.
Lucas 5:30-32, Lucas 15, Mateo 18:14.
VALORAMOS: La Palabra de Dios - La Biblia es la Palabra inspirada de Dios, la regla autoritativa y fiel para la fe y conducta de todo cristiano. Creemos que una enseñanza bíblica ungida es esencial para la transformación de nuestras vidas y de la iglesia. Romanos 12:2, II Timoteo 3:16-17, Santiago 1:23-25.
VALORAMOS: La Presencia manifiesta de Dios - Nuestra pasión como iglesia es disfrutar la presencia sensible y revelada de Dios. Creemos que hay una presencia de Dios que se hace palpable a Su pueblo al participar activamente en la alabanza como se define en el Libro de los Salmos. (Salmo 22:3)
VALORAMOS: El ministerio del Espíritu Santo - Como creyentes nos abrimos al mover del Espíritu Santo tanto en nuestra vida personal como la corporal como iglesia. Consideramos el bautismo en el Espíritu Santo y sus dones esenciales para el ejercicio de una vida cristiana efectiva. La espontaneidad y dinamismo de la alabanza y adoración responde a la presencia de Dios y puede manifestarse en diversas formas incluyendo, hablar en otras lenguas, levantar las manos, palmear y cantar cantos que brotan en forma espontánea sin previo ensayo. Corintios 12 y 14, Romanos 12.
VALORAMOS: El principio de unidad - La unidad se puede expresar en una variedad de formas pero siempre que se mantengan los mismos principios y convicciones doctrinales para fluir juntos en el cumplimiento de la visión. Nuestra meta es amarnos unos a otros y buscamos ponerla en práctica en toda función de la Iglesia. Valoramos a las personas por encima de los programas. I Corintios 13, Nehemías 3, Lucas 10:1, Juan 13:34-35.
VALORAMOS: La santidad de Dios en el creyente - La santidad no es un legalismo que se mide por apariencias sino una verdadera limpieza del creyente por el poder del Espíritu Santo, evidenciándose en un carácter y comportamiento cristiano. El fruto del Espíritu Santo, entonces, se hace evidente. Hebreos 12:1; Filipenses 1:6. Efesios 4:25-26, 32.
VALORAMOS: La oración ferviente - Aunque la oración litúrgica pudiera ser útil en casos especiales, es la oración espontánea y con vocabulario natural la que expresa mejor el contenido del corazón del creyente o de la Iglesia. La oración es la fuerza motriz de la vida de la iglesia. Se enfatiza la importancia de la oración individual aunada a la oración de toda la iglesia.
VALORAMOS: La Integridad – El carácter maduro del cristiano es insustituible. La búsqueda de una completa consagración a Cristo y a Su Iglesia es norma de todo creyente. Esto incluye los conceptos de mayordomía, y servicio. La integridad será una de las bases principales del testimonio ante los demás. Debemos, entonces, manifestar autenticidad, carácter, y entereza y anhelando un desarrollo progresivo continuo. I Reyes 11:4, Filipenses 2:1-11, II Corintios 8:7.
VALORAMOS: La influencia de la Iglesia sobre la cultura - Hemos de ser la sal y la luz de la tierra, penetrando la política, la sociedad y la educación con Su Palabra. Creemos que la iglesia debe ser culturalmente relevante a la vez que doctrinalmente pura. Implica relacionarnos a nuestra cultura con sensibilidad comunicando a través de nuestras instalaciones, materiales impresos, y el uso de las artes.---I Corintios 9:19-23.
VALORAMOS: La Familia - Siendo el núcleo irreemplazable de la sociedad, buscamos fortalecerla a través de la predicación, la enseñanza y la consejería que ponemos al alcance de la congregación. Al mismo tiempo entendemos que somos hermanos en Cristo y buscamos sostener relaciones interpersonales bajo los principios de una familia.
VALORAMOS: La Participación activa - Consideramos que cada miembro de la iglesia tiene el privilegio de poder ser una parte dinámica en los ministerios de la iglesia y que debe recibir capacitación y oportunidad de ejercer su llamamiento. La iglesia debe operar como una comunidad unificada de siervos utilizando sus dones con excelencia.I Efesios 4, Salmo 133:1 |