Misión y Visión. A dónde vamos y cómo llegamos...

CRISTO JESÚS TUVO UNA MISIÓN. Cuando vino al mundo desde el cielo, conocía su propósito. A la edad de doce años, le dijo a sus padres, “¿No sabíais que en las cosas de mi Padre me conviene a estar?” (Lucas 2:49) Su interés, su determinación, y su dependencia en la dirección de su Padre le permitieron al fin poder orar con confianza diciendo: “He terminado la tarea que tú me diste a hacer” (Juan 17:4)

Y tenía una visión. Él vio en un futuro una nueva humanidad. Él conocía lo que Él deba ser---y lo que sus seguidores tenían que ser---si es que el mundo pudiera detenerse a poner atención. Él construyó una comunidad de creyentes---al principio sólo doce---que serían el fundamento de su visión. Conociendo el potencial de sus discípulos y a la vez su posición precaria, Jesús oró, “...así como Tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo.” (Juan 17:18)

La Visión (Hacia donde nos dirigimos)

Llegar a ser una comunidad de creyentes que funcionan bíblicamente en forma relevante y de impacto a su entorno para que los propósitos redentores de Cristo puedan llevarse a cabo en el mundo.

La Misión (Lo que debemos hacer)

Transformar a personas no comprometidas con Cristo en seguidores totalmente consagrados a Él y desarrollarlos hasta ser capaces a su vez de facilitar esta transformación en otros.